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El impuesto SINK es voluntario

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La mayoría ve el impuesto SINK como la única vía de tributación al mudarse al extranjero. Pero no es así. Bo Wennertorp, de la firma sueca de auditoría Global Accounting SL en Marbella, explica el impuesto SINK.

¿Qué es el SINK?
SINK significa impuesto especial sobre la renta de los residentes en el extranjero. Significa que quienes se han marchado de Suecia pero tienen determinadas rentas suecas (por ejemplo, una pensión sueca) pagan un impuesto sueco sobre la renta del 25 por ciento sobre esas rentas.

Para acogerse al SINK hay que haberlo solicitado para las rentas suecas y haberse marchado realmente de Suecia. La Agencia Tributaria comprueba que se haya notificado la salida del país, que se haya vendido la vivienda habitual sueca, que se haya vendido la empresa sueca, que no se participe en la dirección de una empresa sueca y que toda la familia se haya mudado.

La Agencia Tributaria sueca no suele comprobar que uno esté realmente empadronado en otro país. Lo que comprueba es que uno se haya marchado de verdad de Suecia. Lo que sí se puede conservar en Suecia son valores cotizados, depósitos bancarios y una casa de veraneo. Quien haya solicitado el SINK y se le haya concedido tributa siempre en Suecia un 25 por ciento sobre sus ingresos brutos, sin posibilidad de aplicar ninguna deducción. Da igual cuál sea el importe anual: el impuesto en Suecia es siempre exactamente del 25 por ciento. No hay que declarar la renta; quien paga el ingreso debe retener el 25 por ciento. Normalmente es una aseguradora o la seguridad social sueca quien paga la pensión.

Según el convenio fiscal entre Suecia y España, el SINK sueco solo puede afectar a ciudadanos suecos. Un ciudadano nórdico o un ciudadano español que haya generado su pensión en Suecia cobra, por tanto, el 100 por cien de su pensión sin el SINK sueco.

Nuevas normas
Tras la presión de la UE, la Agencia Tributaria sueca ha decidido que una persona que se ha ido del país puede tributar en Suecia de la forma tradicional aunque ya no resida allí. ¿Y qué sentido tiene eso?

Pues que en los últimos años la mayoría de los impuestos sobre la renta se han rebajado, con la excepción del SINK. Eso significa que quienes tienen pensión sueca y viven en Suecia han visto rebajado con fuerza el impuesto sobre la pensión. No así quienes están en el SINK. Además, quienes tributan con el impuesto sueco tradicional tienen derecho a todas las deducciones vigentes en Suecia. Si, por ejemplo, se tiene una casa de veraneo sueca hipotecada, pueden deducirse los intereses en la declaración sueca. Si hace falta reformar la vivienda española, puede aplicarse la deducción sueca por obras y servicios domésticos, que puede alcanzar cantidades importantes.

Quien tenga como renta una pensión sin ninguna deducción (intereses, etc.) acaba con un tipo inferior al 25 por ciento si la pensión no llega a las 160.000 coronas al año. Así que este grupo de pensionistas sale ganando si no está en el SINK. Quien tenga una pensión mayor necesita, por ejemplo, deducciones por intereses o por obras para que le compense salir del sistema SINK y pasar al impuesto sueco tradicional.

ENLACE A LA AGENCIA SUECA DE PENSIONES

https://www.pensionsmyndigheten.se/nyheter-och-press/pressrum/sankt-skatt-for-pensionarer-och-lonearbetare-over-650

 

 

 

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Noticias 24/10/2018

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